[Reseña] El nombre de la rosa - Umberto Eco


Esta reseña forma parte de los siguientes retos: Reto 50 libros, Reto genérico, Reto Autores de la A a la Z.


FICHA TÉCNICA


Título: El nombre de la rosa
Título original: Il nome della rosa
Autor: Umberto Eco
Traductor: Ricardo Pochtar
Género: Policíaca, Histórica.
Páginas: 512p. (edición de bolsillo)
ISBN: 978-987-20609-5-9


Sinopsis: Valiéndose de características propias de la novela gótica, la crónica medieval, la novela policíaca, el relato ideológico en clave y la alegoría narrativa, El nombre de la rosa narra las actividades detectivescas de Guillermo de Baskerville para esclarecer los crímenes cometidos en una abadía benedictina. Como telón de fondo de esta trama apasionante, Eco reconstruye una época especialmente conflictiva; una reconstrucción que no se detiene en lo exterior sino que ahonda en las formas de pensar y sentir del siglo XVI.


RESEÑA


Debo comenzar la reseña diciéndoles que esta novela me ha encantado. El nombre de la rosa narra dos historias que se desarrollan de forma simultánea en una abadía benedictina dedicada a la copia y resguardo de libros, cuyo nombre, por prudencia y respeto, no es revelado al lector (esto me recordó al quijote). Aún así sabemos que este recinto religioso se encuentra en Italia, territorio cuyos contextos histórico, social y político serán los que condicionarán el desenlace de ambas historias. Los protagonistas son Adso de Melk, novicio de la orden de San Benito que, por sugerencia de otro monje, se convierte en el amanuense (secretario) y discípulo de Fray Guillermo de Baskerville, monje franciscano oriundo de Inglaterra, quien se dirige a dicha abadía con la misión de concertar una reunión entre los enviados del Papa y un grupo de monjes franciscanos que, con el apoyo del emperador de Alemania, desean defender sus ideas y evitar que se les acuse de herejía. Pero al llegar a la abadía, Guillermo y Adso se encuentran con el misterio de la desafortunada muerte de uno de los monjes copistas. El abad, conocedor de la inteligencia de Fray Guillermo, le encomienda la resolución del lamentable caso. Caso que, con el paso de los días, se volverá cada vez más y más complejo. 

Todo lo anterior es narrado por Adso de Melk que, ya cercano a su muerte, decide dejar constancia de los hechos asombrosos y terribles que le fue dado presenciar en su juventud. A través de su narración somos capaces de imaginarnos la vida en una abadía, de conocer las idiosincrasias y las formas de pensar, individual y colectiva, de la gente común e ilustrada de la época. Cómo pensaban, por qué pensaban eso, en qué creían, qué consideraban lo más importante y qué pensamientos y emociones los inducían a actuar de ciertas maneras. Conocemos de cerca la realidad de la Iglesia y los pobres de aquella época, una Iglesia que no es santa, por el contrario, una Iglesia humana, seducida y preocupada a la vez por los asuntos mundanos, asuntos en que la ciencia y las ideas seculares se hacen un espacio cada vez más grande en una sociedad en que los pobres cobran cada vez mayor protagonismo.

En El nombre de la rosa se nos cuentan muchas cosas, hay mucha información sobre la realidad social y política de la época; sobre las ideas imperantes entre los diferentes estratos sociales; sobre los acontecimientos diarios vividos en la abadía; sobre las historias de diferentes personajes; sobre las averiguaciones del caso investigado; y sobre los argumentos sostenidos por los dos grupos religiosos que se dan cita en aquel recinto. Hay también largas reflexiones sobres diferentes temas como la herejía, la lujuria, la pobreza y el amor, entre otros. Creo que para ordenar la historia y guiar al lector, el autor decidió dividir la novela no en capítulos propiamente dichos, sino en los días en que transcurre la historia, que son siete, y estos en las horas canónicas propias de los monjes medievales (el libro cuenta con una explicación al respecto, así que no teman perderse). Cada hora canónica, además, lleva un título a modo de resumen. Probablemente sin aquello, muchos hechos se me habrían enredado unos con otros. Afortunadamente ese no fue el caso.

También los personajes son muchos, no tantos como para olvidar a algunos, pero sí los necesarios para crear esta gran historia. Ellos han sido, a mi parecer, bien definidos y descritos por el autor. Todos actúan de una determinada manera, y se explica por qué, pero dado el caso pueden cambiar totalmente su actitud, como Guillermo, quien podía ser bastante sarcástico cuando lo quería, de forma sutil o totalmente abierta según fuera el caso, y orgulloso o humilde según con quién estuviese. Lo interesante es que todos los personajes, protagonistas, secundarios, todos poseen virtudes que opacan y hacen brillar sus propios defectos. Parece una contradicción pero así resulta ser. Por ejemplo Guillermo, su aclamado intelecto, el que todos admiraban, era con el que cometía pecado por ser a veces muy orgulloso de si mismo.

De verdad me hubiese encantado adentrarme en la mente de Guillermo y conocer los lineamentos lógicos que seguían sus pensamientos respecto al misterio que debía resolver. También me habría gustado conocer sus impresiones sobre el resto de los personajes con los que interactuaba. Adso nos traza una pincelada de aquello, dentro de lo que puede observar y escuchar, pero habría querido más, quizás porque, hasta cierto punto, llegué a identificarme con Guillermo de Baskerville.

Y Adso de Melk, querido Adso (decía Guillermo), gracias a él conocemos toda la historia. Resulta interesante dejarse guiar por un novicio, muy creyente sí, pero ante todo un joven aún, lleno de dudas y muy curioso, que desea conocer la verdad de las cosas y que muchas veces es confundido por las tribulaciones del mundo y por lo que oye, ve y siente en la abadía. Sus reflexiones al respecto son muy especiales y profundas. Admito que hubo momentos en que ellas me aburrieron, y lo único que quería era terminar de leerlas y así llegar al final. Y el final que llega, sorprendente, frustrante, nostálgico y triste.

Entre Adso y Guillermo se teje una verdadera relación de maestro-alumno. Sus conversaciones me encantaron, las preguntas del novicio siempre eran contestadas por el maestro, y también sus quejas disfrazadas de interrogantes. Estas últimas solían ser las que más disfrutaba porque me causaban mucha gracia. A veces Guillermo parecía una especie de padre para con Adso, y este último un hijo impertinente y algo soberbio con él. Sus conversaciones, y algunos pensamientos de Adso, dejaban entrever, además, algo muy curioso para mí, y es que parece increíble que muchas cosas que hoy demos por hecho, ellos las analizaran tan a fondo, que definieran ciertos conceptos que nosotros usamos en la cotidianidad de nuestras vidas. Como la verdad que, luego de una entretenida conversación entre ambos, es definida por el novicio en la siguiente cita del libro:

- Pero entonces -me atreví a comentar-, aún estás lejos de la solución...
- Estoy muy cerca, pero no sé de cuál.
- ¿O sea que no tenéis una única respuesta para vuestras preguntas?

- Si la tuviera, Adso, enseñaría teología en París.
- ¿En París siempre tienen la respuesta verdadera?
- Nunca, pero están muy seguro de sus errores.
- ¿Y vos? -dije con infantil impertinencia-. ¿Nunca cometéis errores?
- A menudo -respondió-. Pero en lugar de concebir uno solo, imagino muchos, para no convertirme en el esclavo de ninguno.
Me pareció que Guillermo no tenía el menor interés en la verdad, que no es otra cosa que la adecuación entre la cosa y el intelecto. Él, en cambio, se divertía imaginando la mayor cantidad posible de posibles.

También los libros, y las ideas que los componen, son los protagonistas de esta novela. Libros que guardan en sus páginas la historia de diferentes formas de pensar a través de los siglos; de diferentes idiosincrasias e ideologías. Son ellos los verdaderos protagonistas en una abadía en que la biblioteca, centro del saber, ha sido desde siglos su mayor orgullo y ahora la que más peligrosos secretos esconde.

- Los libros no se han hecho para que creamos lo que dicen, sino para que los analicemos. Cuando cogemos un libro, no debemos preguntarnos qué dice, sino qué quiere decir, como vieron muy bien los viejos comentadores de las escrituras. (Dicho por Guillermo)


El nombre de la rosa es una verdadera joya. La forma en que es contada y narrada esta historia, me hizo creer, por momentos, que lo que estaba leyendo era real y no algo sacado del imaginario del autor. Su forma de narrar y la forma en que emplea el lenguaje te hace creer que realmente estás leyendo a alguien de la Edad Media, y además, si eso no fuera poco, a medida que lees la historia puedes visualizar los escenarios que son descritos; es un verdadero viaje a otra época. Definitivamente volvería a leer a Umberto Eco. 

Antes les dije que algunos diálogos me causaron gracia, y es que el autor utiliza un humor que me ha fascinado, un humor que quizás no te haga reír a carcajadas o revolcarte e la risa, sino un humor sutil, a veces sustentado en el sarcasmo, otras veces hallado en una simple conversación. Creo que este humor sutil es el que más me gusta y si en sus otras novelas lo utiliza como lo hace en esta, con más razón me gustaría leer otro de sus libros (ha escrito novelas y ensayos, lo aclaro por si acaso)

- Los hombres de mi islas son todos un poco locos -decía Guillermo con orgullo-. Miremos en el otro armario.

(...viendo otros manuscritos...)
- ¿Estaba loco? (refiriéndose a un escritor)
- No sé, no era de mis islas.(...)

El único pero que le tengo a esta novela, o a su edición más bien, es que las frases y oraciones escritas en Latín no se encontraban traducidas al español. Ignoro si otras ediciones cuentan o no con dichas traducciones, aunque algo me dice que si lo hacen porque en una parte del libro se puede leer el nombre del traductor de latín. Mi mala suerte, entonces. Si ustedes también tienen este problema, les dejo una página con las traducciones.

Antes de terminar, me gustaría comentarles algo sobre el significado del título del libro. Existen al menos dos interpretaciones al respecto, y el autor habla sobre ellas y sobre el libro en general en Apostillas a El nombre de la rosa, pero dar a conocer uno de los significados implicaría revelar el final, desenlace que disfruté y con el que sufrí, y que espero ustedes también puedan leer. 

En conclusión, El nombre de la rosa del autor Umberto Eco es una novela altamente recomendable. Quizás su extensión pueda ser atemorizante, y las tres primeras hojas un poco aburridas (escritas en cursiva), pero aquellas no pertenecen a la historia central, ellas son parte de una introducción en donde se explicaría cómo fue encontrado y traducido el texto escrito por Adso. La historia comienza después y valió la pena haberla leído, en ella el autor supo combinar Historia y ficción, misterio y un poco de humor, además es una obra que se puede interpretar de diferentes maneras, de la que todos quisieran encontrar una verdad. Me encantaría releerla alguna vez. Ahora sólo me queda por ver la película. A continuación, les dejo mi cita favorita de este libro, dicha por Guillermo de Baskerville a Adso de Melk:

- El bien de un libro consiste en ser leído. Un libro está hecho de signos que hablan de otros signos, que, a su vez, hablan de las cosas. Sin unos ojos que lo lean, un libro contiene signos que no producen conceptos. Y por tanto, es mudo.


4.5/5

¡Un libro que debes leer!

¿Lo haz leído? ¿Te gustó? ¿Qué te pareció la película?

4 comentarios:

  1. Pues yo debo de ser muy rara, porque todo el mundo dice que el libro es buenísimo y a mi me lo regalaron por Navidad y eso no hubo manera de terminárselo. Me pareció aburridisimo, y al contrario que a ti a mi las conversaciones se me hacían muy pesadas. Es el único libro que he tenido que saltarme páginas para poder terminarlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que pena, a mi me encantó. Puede ser que tu edad (que desconozco) fuera un factor que te impidiera disfrutar esta novela. Es sólo una hipótesis, ya que no tengo idea cuántos años tienes XD Quizás simplemente no te gustó o yo soy la rara a la que le encantó XD

      En cualquier caso, gracias por comentar =)

      Eliminar
  2. PUES LO EH VISTO VARIAS VECES Y ASÍ Y TIENE BUENA PINTA PERO YO NOMAS NO ME ANIMO...

    ResponderEliminar
  3. Hola en este momento estoy leyendo Las horas oscuras de Juan Francisco Ferrándiz.. y en la contratapa hace mención de este libro que reseñas.. no se si la temática sera parecida.. pero creo que si me gusta el que estoy leyendo le daré una oportunidad a este.. lo pintas muy bien! Un beso :)

    ResponderEliminar

Gracias por comentar esta entrada. Si te gustó recuerda compartirla en las diferentes redes sociales. Nos vemos y espero verte de nuevo =)